1. El desafío y el objetivo

Área objetivo: Un área de 32 km²

Objetivo: Identificar bolsas de gas no descubiertas dentro de un yacimiento de gas condensado existente.

  1. El proceso de dos fases (Tecnología RS-NMR)
    Se aplicó la tecnología de Resonancia Magnética Nuclear por Teledetección (RS-NMR) para mapear el subsuelo de forma remota:

Fase I (Identificación espacial): Un escaneo inicial con datos satelitales brutos permitió delimitar la anomalía de hidrocarburos y reducir drásticamente el área de búsqueda sin necesidad de equipos terrestres. Esta fase también puso de manifiesto fallas geológicas y la dirección de la migración de fluidos.

Fase II (Perfilado vertical integral): El satélite de resonancia registró espectros electromagnéticos para construir un perfil de profundidad ultrapreciso, revelando dos horizontes de gas superpuestos:

Horizonte I: Ubicado entre aproximadamente 3730 m y 3850 m de profundidad.

Horizonte II: Ubicado entre aproximadamente 3825 m y 4050 m de profundidad.

  1. Datos precisos del yacimiento (Ejemplo del nodo de diagnóstico NP05)
    A diferencia de los métodos sísmicos convencionales, esta tecnología proporcionó métricas físicas precisas antes de cualquier perforación:

Tipo de roca: Arenisca porosa.

Porosidad: Alta en el núcleo de la anomalía (12 a 15 % en la zona roja) y media en la periferia (10 a 12 % en la zona amarilla).

Espesor efectivo del yacimiento (Δh): 30 m para el Horizonte I y 10 m para el Horizonte II.

Presión prevista (P): Muy alta, medida en 50 t MPa (P1) y 55 MPa (P2).

  1. Resultados y validación
    Cálculo de volúmenes recuperables: La síntesis de parámetros geológicos permitió estimar un volumen total de 521,6 millones de m³ de gas recuperable (105,6 millones de m³ para el Horizonte I y 105,6 millones de m³ para el Horizonte II).

Validación absoluta en campo: El análisis muestra un marcado contraste con el método sísmico tradicional (que había dado lugar a varias perforaciones de pozos improductivos, mostrados en blanco). El pozo productivo (mostrado en rojo) se ubicó correctamente en el centro de la anomalía RS-NMR. Las perforaciones posteriores en esta misma ubicación confirmaron la entrada de gas, validando la fiabilidad absoluta del método.